El steampunk presenta un mundo alternativo en el que la tecnología se desarrolla a partir del vapor, la mecánica y la estética de la era industrial. Mecanismos complejos, dirigibles, máquinas de vapor, engranajes e inventos inusuales suelen convivir con la atmósfera del siglo XIX.
A diferencia de la ficción histórica convencional, el steampunk añade deliberadamente al pasado tecnologías que nunca existieron. Así, una estética histórica reconocible se transforma en un universo retrofuturista independiente.